Las fiestas de Zujaira se celebran durante la semana del quince de mayo en honor a su patrón "San Isidro Labrador" y suelen durar cuatro días.
Las actividades que tienen lugar a lo largo de estos días están organizadas por los mayordomos (vecinos del pueblo) que son elegidos cada año por aquellos a quienes se les encomendo la tarea de organizar los festejos el año anterior.
Se trata de las fiestas más tempranas que tienen lugar entre los pueblos de alrededor y aunque la meteorología no siempre es una buena aliada, sus habitantes se encargan de aportar el calor y la alegría suficientes para compensar posibles inclemencias climatológicas.
Año tras año han ido ganando prestigio y reconocimiento entre sus visitantes y el número de estos, que a ellas acuden, aumenta con el paso del tiempo.
Durante el día tienen lugar diferentes actividades, destacando la Romería como la que más personas reune. La alameda, junto a la vía del tren, solía ser el lugar de encuentro cada año, pero las obras para la línea del AVE han hecho que sus organizadores tengan que buscar una nueva ubicación y ahora se celebra en el antiguo campo de fútbol.
En esta se decoran carretas y la gente se prepara para pasar una agradable jornada en el campo. Es un momento de convivencia entre "chicos y grandes", familias y amigos, que se recordará agradablemente en el futuro.
Cada noche, la verbena con un ambiente agradable y hasta altas horas de la madrugada, pondrá el punto final a una intensa jornada festiva.

Uno de los festejos con más tradición es La "Fiesta del Ajoblanco" Esta se organizó por primera vez para celebrar un partido que enfrentara a los solteros del pueblo contra los casados mayores de treinta años. En años posteriores el motivo de su celebración pasó a ser el reencuentro entre los vecinos que habitualmente viven en el pueblo y aquellos otros que hace algún tiempo emigraron a otras ciudades españolas o del extranjero.
Esta fiesta comienza con un partido de fútbol que enfrenta a un equipo formado por quienes pasan sus vacaciones de verano en Zujaira y antiguos jugadores del "Águilas" por un lado, y el equipo oficial que milita en la categoría regional por el otro. El antiguo "Estadio del Chinarral", hoy en vías de transformación en un parque, empezó siendo el escenario del encuentro y en la actualidad se sigue celebrando en el polideportivo.
Tras el partido y habiendo hecho un gran derroche de fuerza y técnica por ambas partes, llega el momento de reponerse con la bebida que da nombre a este festejo.
Y por la noche, como viene siendo tradicional, la puerta de la iglesia pasa a ser el siguiente lugar de encuentro. Es momento de hacer balance de toda la jornada e ir pensando en el siguiente encuentro, el próximo año.